Revista Campoastur - Septiembre 2020

En el momento en el que una de estas fases no esté correctamente realizada, la cadena se ha roto, y resulta imposible conseguir nuestro objetivo. Por ello, a pesar de que es de sobra conocido el proceso y los objetivos de cada fase, es importante recordarlo para pensar en ello a la hora de su ejecución. Primera fase : Cosechado del maíz. El estado de madurez de la planta tiene un gran impacto muy importante sobre la calidad nutricional del forraje. Conforme madura la planta va ganando contenido en almidón, perdiendo azúcares y reduciendo la digestibilidad de la fibra. El momento óptimo de corte es en el momento en el que la línea de leche en el grano se encuentra a ¶ , momento que coincide con materias secas de entre el 30 y el 35% de la planta. Además, este es el intervalo óptimo de materia seca para garantizar una buena compactación y un buen ensilado. La altura de corte está bien definida y debe de ser superior a 25 cm. Bien es cierto que alturas menores conseguiremos mayores rendimientos por hectárea, pero la merma de digestibilidad hace que esto no sea un buen negocio. El procesado del producto es importante; el grano debe de estar más partido cuanto más maduro se encuentre (4,5 mm). En cuanto al tamaño de partícula, son recomendables también tamaños de partícula reducidos (0,8 – 1,5 cm) para facilitar la compactación y aumentar la ingesta de los animales. La técnica de Shredlage se aconseja cuanto la dieta está basada mayoritariamente en este forraje y tiene que tener un efecto fibra añadido. En este caso, el tamaño de partícula sería de 2,6-3,0 cm. Segunda fase : Llenado del silo. A simple vista parece una las fases más sencillas, y sin embargo es vital realizar completamente bien esta fase para conseguir una buena conservación. La compactación es la garantía de una buena conservación, y sin compactación no hay conservación. Para llevar a cabo esta compactación el silo ha de extenderse en capas de poco espesor, siempre inferior a 25 cm, de tal forma que el peso que ejerce el tractor sea eficiente para compactar la masa. En estas condiciones, el peso del tractor que compacta se calcula en base a las toneladas de materia seca que pisa en una hora, y ha de ser el 35%. Es decir, si tenemos una entrada de 100 toneladas de maíz fresco en una hora con un 32% de materia seca, el tractor debería de pesar 11,2 toneladas. Tercera fase : Cierre y sellado del silo. Comenzamos previamente al llenado del silo cubriendo las paredes laterales, para proteger los muros y evitar la transpiración a través de ellos. Una vez llenado, se coloca la capa de film de baja permeabilidad al oxígeno, que hace de barrera para este gas. Por encima se coloca el plástico con resistencia a UV de forma abundante que cubra todos los extremos del silo. Por encima se puede colocar una malla protectora contra intemperie y alimañas. Por último, se colocan sacos de arena o grava todo a lo largo de los bordes y en cortes transversales para evitar la circulación de aire bajo el plástico. Es del todo recomendable aportar peso a estas indicaciones anteriores para ayudar a la compactación de la capa superior. Campoastur | 28

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