Revista Campoastur - Junio 2018
se evaluó la eficacia de la vacunación con vacuna viva marcada frente a IBR en el progreso hacia la erradicación del virus. En los tres países, los resultados del estudio indicaron que la vacunación fue una herramienta efectiva en la erradicación de IBR. En la explotación alemana participante en el estudio (730 vacas), la seroprevalencia de IBR en las vacas se redujo del 32% a 6% y la tasa de nuevas seroconversiones se redujo del 16,4% al 0,1% a los dos años de comenzar con el plan vacunal. Por otro lado, el estudio realizado por Raaperi y col. (2015) para evaluar el efecto de la vacunación frente a IBR, evidenció que las vacas de las granjas vacunadas reducían el intervalo entre partos, y presentaban una tendencia hacia una mayor producción láctea y una menor mortalidad por neumonía en la recría. Gráfica: Evolución de la seroprevalencia y % de nuevas seroconversiones frente al IBR en una explotación alemana de 730 vacas tras instaurar el plan vacunal con Bovilis IBR Marker viva El diagnóstico es la clave La capacidad de diagnosticar la infección por IBR es vital para el éxito del programa de control del virus. El virus del IBR es relativamente fácil de diagnosticar dentro de un rebaño ya que los animales afectados serán positivos a las pruebas de detección de anticuerpos (ELISA) que se realizan en sangre. De modo que mediante un muestreo de sangre de una muestra de animales del rebaño, podremos establecer y cuantificar la presencia del virus en el rebaño. Sin embargo, nos encontramos con un problema de cara al diagnóstico, y es que los animales vacunados con vacunas no marcadas frente al IBR no pueden ser diferenciados de los animales infectados, lo que complica la interpretación de los resultados. Por ello, dentro del plan de control se contempla que sólo las vacunas marcadas de IBR estén autorizadas para su uso en España a partir del 1 de enero de 2019. Las vacunas marcadas tienen todos los beneficios de una vacuna IBR tradicional con el beneficio de diferenciar los animales vacunados de los infectados. El papel de la bioseguridad en la reducción de la propagación del IBR Las medidas de control más adecuadas para el IBR dependen de varios factores: la cantidad de portadores latentes, las condiciones ambientales y de manejo de los rebaños. Si el IBR no está presente en la explotación evitar su entrada será el principal objetivo. Para ello, será recomendable trabajar en la bioseguridad manteniendo la granja cerrada (no incorporar animales del exterior, o tener contacto con rebaños vecinos…) o de no ser posible analizando los animales previo a su incorporación junto al resto del rebaño, ya sean animales del exterior o que vuelvan de ferias de ganado y realizar cuarentena. Dentro de las medidas de bioseguridad se incluye la vacunación, ya que vacunando reduciremos el riesgo de entrada de la infección en los rebaños no infectados, con el consecuente brote clínico de la enfermedad y el futuro coste de la infección a largo plazo. En el caso de los rebaños infectados también disminuye el riesgo de propagación de la enfermedad debido a que aumenta la protección de los animales que no están infectados y disminuye la excreción de virus en la reactivación de los animales infectados de forma latente. En conclusión, El coste del IBR puede resultar enorme en una explotación, tanto directo a través de la enfermedad clínica, como indirecto asociado a la pérdida de producción en los animales portadores. Otro coste muy importante a nivel sectorial es debido a las posibles restricciones comerciales futuras en caso de que no estemos alineados con otros países europeos exportadores que sí logren la erradicación. Lo que pone de manifiesto el gran interés del sector de implementar este programa de control. Por ello, en aquellas explotaciones que venían vacunando con vacunas polivalentes que incluían el IBR no marcado y se encuentran ahora en la tesitura de establecer un nuevo plan vacunal, es recomendable establecer junto a su veterinario un nuevo programa vacunal con vacuna marcada frente al IBR, que podemos complementar con una vacuna con protección fetal frente a BVD en reproductoras y con vacuna polivalente de otros virus/bacterias involucrados en la neumonía en terneros de cebo. Todo ello para lograr un éxito reproductivo y sanitario, a la vez que avanzamos en el programa de control y minimizamos el coste económico a largo plazo de ambas enfermedades en el rebaño. Finalmente, no podemos olvidar que contamos con la experiencia previa de numerosas explotaciones que llevan años trabajando con éxito con este tipo de programas vacunales. Así como con los excelentes resultados de los programas de erradicación de IBR llevados a cabo en otros países de la UE como Austria y Dinamarca, o en regiones de Alemania e Italia, a través de una variedad de programas de control basados en los siguientes pilares: monitorización, certificación de explotaciones, bioseguridad y, en la mayoría de los casos, vacunación con vacuna marcada. Carbonell C y Elvira L Equipo Técnico de MSD AH Campoastur | 22
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