Revista Campoastur - Marzo 2019

25 | Campoastur se aportan unos 100 kg/ha de N. Por lo tanto, con el abonado mineral únicamente habría que cubrir 100 kg de N, 60 kg de P2O5 y 60 kg de K2O. 3. Hay que tener en cuenta la riqueza del suelo. Generalmente, las fincas donde se siembra maíz reciben cantidades importantes de purín. Por ese motivo presentan niveles altos de fósforo y potasio. Esto se puede ver en el siguiente cuadro, donde se muestran los resultados obtenidos en los análisis de cuatro fincas sembradas de maíz: VALORES ÓPTIMOS FINCA 1 (TINEO) FINCA 2 (VALDÉS) FINCA 3 (VILLAVICIOSA) FINCA 4 (CUDILLERO) FÓSFORO (ppm) 25-40 65,69 88,76 69,11 122,45 POTASIO (cmol/Kg) 0,45-0,75 3,53 1,15 0,68 1,35 CONCLUSIONES: 1. No se debe emplear 15-15-15 ya que casi con toda probabilidad estamos aportando demasiado fósforo y potasio a un terreno ya rico en esos minerales. 2. Teniendo en cuenta las aplicaciones de purín, las necesidades reales del cultivo y la riqueza del terreno, necesitamos 400-600 kg/ha de Yara Actyva 20-7-10, muy alejado del 15-15-15 3. En fincas con niveles muy altos de fósforo y potasio únicamente precisamos aportar nitrógeno, cubriendo las necesidades del maíz con 250 kg/ha de Yara Amidas. 4. Existen razones medioambientales para no utilizar 15-15-15, ya que el fósforo es un recurso limitado y debemos renunciar a su uso cuando no sea necesario. 5. Se consigue un ahorro importante y un forraje de mayor calidad al ajustar las dosis de abonado. 6. Todo lo dicho anteriormente debe ser confirmado con un análisis de suelo. Ángel Menéndez Ingeniero Técnico Agrícola Departamento de Producción Vegetal Campoastur

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